Cuando el centro es la gente, afianzar la identidad corporativa es fundamental

Parte de la directiva de Acción Campesina y del Grupo Social CESAP, visitó el municipio José Tadeo Monagas, en el estado Guárico, para trabajar los valores organizacionales, sinergias e identidad corporativa con el equipo regional, con el objetivo de que cada integrante comprenda mejor y acepte las normas, códigos de conducta y convicciones que se postulan en la organización.

De acuerdo con la experta en Administración de empresas, Lourdes Mûnch, las actividades que se realizan con el objetivo de guiar, orientar e integrar a los empleados en su cargo y ambiente de trabajo, así como dar a conocer y ayudar a comprender los valores, normas y patrones de comportamiento que se postulan en una organización, son fundamentales para el buen desempeño del personal y su proceso de adaptación dentro del seno de la misma.

De allí la importancia que reviste la visita que realizó parte de la directiva de Acción Campesina a la población de Altagracia de Orituco, lugar donde se ejecutan varios proyectos sociales impulsados por esta organización y que reafirma su lema institucional: Juntos cambiamos vidas para construir futuros.

Los equipos de La Gente Propone (Orituco Propone), de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Comedores de comida servida y de entrega de canastas), de Huertos Familiares y de los componentes psicosocial, participaron de una jornada de integración y socialización, donde fue pertinente el autoconocimiento y el reconocimiento de cada individuo desde lo que es y desde lo que hace.

Para Nhelsyr González, gerente nacional de Operaciones de Acción Campesina, este tipo de actividad permite que cada persona que trabaja en la organización sienta la importancia del trabajo que hace y que eso que hace tiene una contribución muy importante para el desarrollo del país, al brindar apoyo en este momento tan importante en el que sabemos que hay familias muy vulnerables y que muchas personas tienen necesidad y condiciones muy particulares que requieren ese apoyo para poder salir adelante.   

En segundo lugar, apuntó la gerente, está la necesidad de trabajar la identidad de la institución. “Que los equipos sientan que tiene sentido el trabajo que se hace. Que no es solo la tarea específica que tienen encomendada en el proyecto, sino que el proyecto forma parte de un conjunto mayor, que en este caso, es una organización que tiene una trayectoria, que tiene una presencia nacional y no solo en este municipio, sino que estamos haciendo un trabajo de mayor alcance, en este caso en 34 municipios de 11 estados del país, atendiendo a más de 48 mil participantes en 11.642 hogares venezolanos.”

La actividad también permitió que los asistentes reflexionaran en torno a las posibles articulaciones que pudieran darse entre los diferentes proyectos.

“Porque no se trata solo de que hago este taller, entrego unos kits o entrego semilla o atiendo en el comedor o entrego canastas, como en el caso de los proyectos del Grupo Social CESAP, sino que podemos ir más lejos. Podemos pensar en qué tipo de actividad podemos hacer. Profundizar en la posibilidad de que la gente reflexione sobre su propia realidad, pero sobre todo en atender la dignidad de las personas, que se sientan protagonistas de las actividades de las que forman parte, que no solo somos quienes entregamos cosas, sino que no perdamos de vista el empoderamiento de las personas, el desarrollo de sus capacidades y sobre todo, la toma de conciencia de la exigibilidad de los derechos, que somos ciudadanos de primera y que podemos exigir perfectamente la atención de nuestras necesidades básicas”, agregó Nhelsyr González.

Haciendo historia con la gente como centro

Detrás de una empresa u organización hay una historia que todo empleado, colaborador o participante debe conocer porque ello permite verificar qué tan alineados están esa identidad corporativa, esa cultura y valores institucionales con los suyos propios.

La jornada extramuros celebrada en Altagracia de Orituco, permitió acercar un poco más la historia de Acción Campesina y encontrarse de frente con los propósitos de vida de cada uno de los asistentes.

Luego de un detallado paseo por la línea de tiempo de esta Asociación Civil sin fines de lucro, se realizó una actividad que en el mundo cesapiano se conoce como “el cuchicheo”, donde los integrantes de los equipos reflexionaron acerca de la pasión que los mueve, sus puntos de coincidencia con la misión y visión de Acción Campesina.

“Este momento cobró relevante significado, porque se pudo conocer que la organización no es solo este momento presente, sino que tiene una trayectoria amplia, cómo hemos llegado hasta aquí y cuál es el papel que cumplimos en el conjunto de la sociedad, que somos parte de un entramado social y junto a otras organizaciones contribuimos a fortalecer la democracia, a apoyar a los más vulnerables y en el caso de Acción Campesina, a atender necesidades de comunidades rurales”, agregó González.

Por su parte, Damelish Rodríguez, colaboradora voluntaria en el comedor comunitario La Casa de Todos en San Rafael de Orituco, se sintió motivada con la jornada y expresó su deseo de continuar trabajando en AC.

“Para mí es un verdadero privilegio ser parte de Acción Campesina. No importa que no perciba un salario como tal, me siento recompensada por la oportunidad que me brindan de poder servir a los demás. Mientras más conozco lo que hace Acción Campesina por la gente, más me enamoro de esta organización”. 

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