Día del campesino: una historia de lucha

                                                                                          Por: Alexander Cambero

En los surcos del campo se creó la nación olvidada. El fuego de fusiles que disparaban en la búsqueda de la libertad terminó logrando una independencia que dejó al campesino como un ser al cual los distintos gobiernos no le dieron mayor importancia.

En el poder cambiaron los apellidos y sus apetencias. Sin embargo, los campesinos siguieron siendo los últimos eslabones de una cadena de intereses.

El maestro Rómulo Gallegos fue un hombre que penetró la patria recóndita, en su rol como escritor, sostenía: “Venezuela tiene que reivindicar al campesino.”  Su amor por las tierras ignotas, que millones de compatriotas desconocían, lo hizo un embajador que abrió puertas en la conciencia de una nación. En su obra cumbre, Doña Bárbara, publicada el 15 de febrero de 1929, planteaba, entre otras cosas, la desigualdad en el campo venezolano. Las enormes injusticias sociales que hicieron de los hombres bestias que masticaban pobreza.

Fue así como el 19 de octubre del año 1948, el presidente Rómulo Gallegos, ponía el ejecútese a la ley de Reforma Agraria. Se crea el Instituto Agrario Nacional (IAN). Era la primera vez que un gobierno se ocupaba de brindarle una herramienta jurídica que garantizaba equidad al campesino.  

Desafortunadamente, el golpe de estado del 24 de noviembre de 1948 acabó con aquella ilusión. Un oscuro túnel dictatorial se atravesó en el proyecto reivindicativo.

Caída la tenebrosa experiencia, la gestión democrática del presidente Rómulo Betancourt se propuso, como primera acción del gobierno democrático, un verdadero acto de justicia.  El 5 de marzo de 1960, en el Campo de Carabobo, se ponía en marcha la Ley de Reforma agraria. Allí donde conquistamos la libertad se le daba el ejecútese a una segunda independencia, que protegía a los mayores desasistidos de nuestra historia, las principales víctimas de las injusticias y el latifundio.

En Carabobo la nación se reencontró con ella misma. La democracia unía a sus hijos, honraba un compromiso de siglos. Los campesinos enarbolaban las mismas banderas que alzaron nuestros héroes.

Una voz autorizada

En el marco de un nuevo aniversario del Día del Campesino en Venezuela, conversamos con el reconocido ingeniero agrónomo  Werner Gutiérrez Ferrer. Su experiencia es amplia. Fue decano de la facultad de agronomía de la universidad del Zulia. En la actualidad sigue siendo profesor de esa casa de estudios. Además, asesora una buena cantidad de gremios, es conferencista habitual de encuentros agrícolas. Igualmente conduce un prestigioso programa de radio en la ciudad de Maracaibo. Con suma gentileza nos fue dejando sus reflexiones sobre el mundo rural.

¿Por qué se conmemora el Día del Campesino?

El 5 de marzo de 1970 el presidente Rafael Caldera decreta el día del campesino. Al cumplirse diez años de la promulgación de la Ley de Reforma Agraria en el Campo de Carabobo. El primer mandatario nacional Rómulo Betancourt, fue el encargado de hacer justicia en esa oportunidad. Luego, la continuidad administrativa democrática en manos del primer dignatario socialcristiano reconocía la gesta civil más importante de la historia. Era un tributo que se les rendía a los hombres y mujeres del campo, que con su esfuerzo contribuían  con el engrandecimiento de la nación.

¿El campesino solo es el pequeño productor?

Es un error instalado desde hace décadas, según el cual: campesino solo es el pequeño productor.  Realmente todo productor del campo, sean pequeños, medianos y grandes llevan ese honroso nombre. Sean estos quienes cultivan la tierra o se dediquen a la cría. Esa jerarquización, nacida desde la experiencia latifundista, debe ser desterrada para lograr mayor equidad.

¿Qué se logró con la reforma agraria?

Sin lugar a dudas la Ley marca un antes y un después en la agricultura venezolana. Desde la década del sesenta hasta la llegada de Hugo Chávez al poder, hubo un avance importante en el sector. Se puede demostrar estadísticamente el crecimiento sostenido en rubros importantísimos para le economía endógena como el maíz y el arroz. El crecimiento sostenido de nuestros rebaños bovinos. Asimismo el acompañamiento técnico con programas destinados a cubrir todo el territorio nacional. El desarrollo de grandes extensiones de riego en diferentes zonas de Venezuela. Las vías de penetración rural y con ellas llegaron la escuela y la medicatura.

Los organismos crediticios funcionaban. La investigación logró un banco de datos, potencialidades y oportunidades que fue la envidia en el hemisferio. La nación logró autoabastecerse en importantes rubros. Además,  los excedentes fueron al mercado internacional. El desarrollo en el campo fue logrando importantes éxitos. El sueño de no depender de la renta petrolera parecía estar a las puertas, lamentablemente una visión anacrónica llegó al poder.

¿Qué pasó después?

El gobierno de Hugo Chávez se levantaba sobre una supuesta bandera de defensa del campesino. El gobierno revolucionario promulga la Ley de Tierras en el año 2001. Como gancho para atrapar incautos hablaban de la justa distribución de la tierra. Se hace una campaña, para los que al entender del chavismo, era latifundio en Venezuela. Como esa Ley tenía demasiados vacíos importantes, nunca se reglamentó la aplicación del instrumento legal, jamás explicaron que era latifundio para ellos. Simplemente se levantó esa bandera con fines proselitistas.

¿Cómo está el campesino hoy?

El campesino venezolano después de veintiún años de promulgada esa Ley. Con casi veintitrés de experiencia Chávez- Maduro se siente defraudado. Lejos de  haber realizado una distribución de la tierra que verdaderamente reivindicara el espíritu de la justicia, hizo que naciera una casta boli burguesa amparada por ser el gobierno mismo apoderándose de todo.

Grandes extensiones de tierra ahora son parte de la fortuna mal habida de militares, políticos y gente de dudosa reputación. Oscuros personajes que forman parte del entorno en Miraflores.

Por otra parte, el estado venezolano es el mayor terrateniente de la nación. Cerca de seis millones de hectáreas fueron confiscadas a sus legítimos dueños. Los  gobiernso de Chávez y Maduro levantaron una bandera en contra el latifundio. Ahora son ellos los verdaderos latifundistas. Grandes hatos que estaban completamente productivos, hoy son espacios llenos de maleza. Ante esta realidad tenemos que decir que el campesino venezolano vive hoy en peores condiciones que antes de la llegada de Hugo Chávez al poder. Y lo decimos no solo por no tener acceso a tierras, sino por carecer de créditos agrícolas. Ningún país puede crecer sin financiamiento bancario. Tenemos más de tres años sin este tipo de apoyo. Acá se desmontó el apoyo técnico.

¿Cómo hace el campesino para mantenerse?  

El campesino venezolano trabaja con las uñas. Solo el deseo de mantener a su familia, el profundo amor que tienen por la actividad, que nació por herencia familiar, lo que los sostiene. Son los tercos del campo que creen en la recuperación de la patria. Ese esfuerzo titánico abre caminos para la esperanza. Son los campesinos del sector privado los que se alzan para mostrar una posibilidad. Todos los planes gubernamentales han fracasado, este gobierno estafó al campo.

¿Qué hacemos?  

Según algunos, poseemos más de treinta millones de hectáreas para la producción. Solo utilizamos un 25 por ciento. Somos una de las naciones con mayores reservas territoriales del planeta. Esa es una gran oportunidad, pero para cambiar esto: tenemos que transformar el campo venezolano. Que podamos cambiar una visión anacrónica por aquella que tenga en la inversión vigorosa, la implementación de nuevas tecnologías, el plan rector de un proyecto nacional que redunde en el apoyo campesino.

El mejor homenaje que podemos brindarle a la gente del medio rural es apuntalarlos. Darles herramientas para que la semilla pueda brindar su fruto.     

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Jornada de implantes subdérmicos benefició a 75 mujeres de La Guajira

Por: Gabriel Pérez

En una jornada especial, realizada en el ambulatorio de la comunidad de Guarero, en el estado Zulia, 75 mujeres recibieron implantes subdérmicos, como una medida de control de la natalidad en esa población. El personal sanitario explicó los beneficios y los contra de colocarse este método anticonceptivo, las asistentes manifestaron sentirse acompañadas en el proceso e informadas durante todo el proceso.

Dana González, habitante de Guarero, comentó: “El implante me beneficia porque tengo un bebe recién nacido y ahora con éste método me da tiempo para planificar el otro, para mí es importante tener un proyecto de vida, no sabemos lo que nos depara el destino, así que estamos aprendiendo paso a paso junto a mi esposo”, asimismo resaltó lo importante de la formación y acotó, “la formación fue muy útil para estar más preparadas y tener conciencia a pesar de nuestra juventud”. 

Los implantes subdérmicos en la decisión de gestar a la edad adecuada

El embarazo precoz genera una serie de riesgos y consecuencias para la salud de la madre y la del bebé. Durante este proceso el cuerpo de la mujer experimenta cambios, por lo que debe tener mayores cuidados, así como una mejor alimentación. Por ello es recomendable planificar una gestación responsable entre los 20 y 30 años, cuando el cuerpo ha logrado desarrollarse por completo

Explicación a la comunidad sobre los implantes subdérmicos

En la comunidad de Guarero existe una diversidad cultural muy nutrida que nace de la relación con personas del vecino país Colombia, y también de las familias de la etnia Wayuu y el gentilicio “alijuna”, que quiere decir que no es de sangre wayuu. Entre estos convergen distintas creencias y costumbres familiares, entre ellas, el desarrollo de la mujer y la información sobre el embarazo, tema tabú dentro de los hogares.

Jaritza Fernández, promotora del proyecto, indicó lo siguiente: “una de las características principales de las familias wayuu es que son muy amplias, tienen muchos hijos para agrandar el clan, pero también ante la falta de conocimiento de métodos anticonceptivos tienen hijos de manera inesperada”. También comentó que en la actualidad hay un alto índice de adolescentes embarazadas por falta de conocimiento y planificación de un proyecto de vida,  esto genera inconvenientes internos en la familia al no acompañar debidamente a los jóvenes durante este proceso.

En pro del desarrollo de la comunidad 

La doctora Karelis Flores fue la encargada de colocar los implantes subdérmicos durante la jornada de 3 días, antes de proceder a la colocación les explicó el método a las mujeres.  

Informaba que los implantes son un par de varillas flexibles que contiene una hormona derivada de la progesterona, que evita la ovulación y hace más espeso el moco del cuello del útero, impidiendo el paso de los espermatozoides al interior de él. Su charla motivó a las mujeres a planificar sus embarazos y llevarlos de la manera más sana posible.

“Esta labor que se hace desde Acción Campesina es muy valiosa, la comunidad en general y específicamente las mujeres, han tenido disposición para aprender y construir una familia con un propósito establecido, definitivamente se han tejido nuevas vidas”.

“Para mi este abordaje fue importante, este implante me permite darme un tiempo para cuidar mejor a mis 2 hijos y para organizar mejor a mi familia. Tengo un proyecto de vida y es ver a mis niños crecer y darles un buen ejemplo’’. Compartió emocionada que la información dada por el programa Tejiendo Puentes de Vida es valiosa y permite a la comunidad estar mejor informada, comentó Merbelis Benítez vecina del sector.

La salud mental, física y reproductiva es un tema de mucho valor, en las comunidades de Guarero se espera que las personas sean multiplicadoras de los mensajes y compartan sus experiencias.

Trueque solidario en Tabay, una cadena de amor por los más necesitados

Este miércoles 2 de marzo, se realizará la II edición del Trueque Solidario de Tabay, una jornada organizada por el equipo de Acción Campesina en el Municipio Santos Marquina del estado Mérida, con la finalidad de apoyar a los participantes del Proyecto Huertos Familiares en la colocación del excedente de su producción en el mercado local.

Caroly Romero, promotora social de Acción Campesina, expresó su satisfacción por la buena acogida que ha tenido esta iniciativa en el pueblo merideño. Asegura que es una oportunidad de adquirir productos frescos, totalmente orgánicos, sin la presencia de agrotóxicos, a precios directo del productor, mientras ofrecen ropa y zapatos nuevos o usados en buen estado como pago de estos rubros.

“Yo digo que esto es un intercambio de amor, porque muchos productores tienen sus verduras, hortalizas y legumbres pero no tienen el dinero para comprar ropa, zapatos o servicios. Con este Trueque Solidario pueden adquirirlos sin necesidad del dinero en efectivo. Mientras, quien ofrece sus artículos o bienes, se llevan lo mejor del campo”

Sin embargo, el trueque solidario va mucho más allá de un simple cambio de mercancía, a juicio de María Auxiliadora Pacheco, Ingeniera a cargo del proyecto en el municipio merideño, la actividad se ha convertido en una cadena con eslabones de solidaridad.

“Empezamos esta iniciativa porque una vecina de Caroly le llevó varias cosas, entre ellas ropa, carteras y zapatos que le habían regalado en Mérida, la capital. Nos propuso cambiarlas por verduras y así empezó todo. Eso nos dio la idea del Trueque Solidario. Ahora, organizamos estas ferias de Trueque con los participantes del proyecto Huertos Familiares. Ellos traen sus productos y la gente lo puede cambiar por algún artículo. Parte de la ganancia la destinamos a alguna fundación u organización que ayude a personas con grandes necesidades”.

Pacheco indicó que en la primera edición del Trueque Solidario, se hizo un aporte a la Fundación Alimentando con Amor, un grupo de merideños que se une todos los viernes para llevar comida  a familiares y pacientes de la Unidad de Larga Estancia en el Hospital de Mérida y a personas de escasos recursos en la Plaza Bolívar de Mérida.

“Invitamos a toda la población de Tabay, de la ciudad de Mérida y pueblos cercanos a llevar su ropa, útiles escolares, zapatos y todo lo que consideren de utilidad, para apoyar a nuestros productores y a las familias más necesitadas del municipio.”

En esta oportunidad el Trueque Solidario estará ubicado en la comunidad de La Ceibita, en Tabay, este miércoles 2 de marzo a partir de las 10 de la mañana. Asiste y únete a esta cadena de amor y solidaridad.

Natalia Tanborda, la docente que lidera un conuco escolar 1

Natalia Tanborda, la docente que lidera un conuco escolar.

Muchas comunidades están sumergidas en el espesor de las montañas venezolanas. Las Mercedes de Paya es una de ellas, ubicada específicamente al noreste del país, en Turmero, estado Aragua. Aquí se encuentra el conuco de Natalia Taborda, una docente y comerciante, madre soltera de 39 años que con su hijo de 7 años, tienen un espacio de casi una hectárea donde siembran algunos rubros.

Esta mujer cabeza de familia y ahora líder de su comunidad, forma parte del proyecto Fortalecimiento de la producción local y medios de vida basados en el mercado, que ejecuta Acción Campesina en el Municipio Santiago Mariño.

Acompañar para motivar
Taborda comenta que al principio no estaba tan motivada. ‘’Imagínate ahí yo solita con mi hijo, sembrando. El equipo de Acción Campesina, me impulsó bastante para sembrar estos nuevos rubros’’.

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‘’Antes de iniciar el proyecto con Acción Campesina mi parcela ya tenía aguacate, limón, ocumo, plátano y cambur. Una vez que ya formé parte de AC, sembré caraota y maíz. Tienen casi dos meses. Voy a empezar ahorita con las hortalizas que nunca había sembrado’’.

‘’Mi parcela fue escogida para organizar el huerto escolar, promovido por AC. Tengo tiempo sin ejercer, pero llevo muchos años trabajando con niños. Cuando el equipo vio que tenía experiencia, me invitaron a formar parte. Desde entonces me dotaron con semillas y herramientas para trabajar junto a ellos’’.

La organización parte de reconocer el rol de cada miembro de la comunidad. Esto es importante, ya que al identificarlas es posible potenciar las fortalezas y disminuir las debilidades mediante el acompañamiento y la formación.

El conuco escolar
‘’Del conuco escolar forman parte 11 niños, pero se van a incluir otros más. Nos encontramos en la fase de preparación del terreno para empezar a sembrar las hortalizas’’, expresó Natalia.

Dicho componente es una iniciativa innovadora en la labor de Acción Campesina, porque es la primera vez que se desarrolla un proyecto totalmente orientado a los niños.

‘’Esto ha sido una hermosa experiencia de aprendizaje. El equipo técnico está formado por personas muy humanitarias que comparten sus conocimientos y también aprenden de lo que nosotros sabemos, basado en la práctica cultural y ancestral’’.

La seguridad alimentaria empieza desde el resguardo de la semilla
‘’El banco de semillas es una de las prácticas más importantes que nos invita a desarrollar el equipo de AC. Muchas personas de la comunidad ya sembrabámos, pero no guardábamos las semillas porque no sabíamos cómo conservarlas, entonces cuando venían los aguaceros y la plaga, perdíamos todo. Ahora sabemos cómo administrarlas y por lo tanto tenemos más producción. Ellos han hecho mucho énfasis en el banco de semillas comunitario’’.

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Natalia es una mujer que reconoce la importancia que tiene su accionar en la comunidad. La mayor demostración de esto es la guía y la organización de su propio conuco así como del escolar.

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Centro Campesino El Convite.

Centro Campesino El Convite, punto de encuentro para los proyectos de Acción Campesina en Mucuchíes, En el tercer pueblo más alto de Venezuela, Mucuchíes, a 3.000 m.s.n.m, se encuentra el Centro Campesino el Convite. Un espacio de reunión y formación en las montañas merideñas, donde se desarrollan talleres y dinámicas de trabajo en equipo para el crecimiento de la comunidad.

Marleiba, la lideresa de este lugar, es promotora social de Acción Campesina en el municipio Rangel del estado Mérida. Se encarga de organizar los huertos familiares, por lo tanto conoce todas las fortalezas y amenazas a las que se enfrentan la comunidad. Hasta hoy en Mucuchíes se atienden 130 familias mediante el proyecto, de las cuales 30 son nuevas.

“Estamos fortaleciendo alternativas relacionadas con la producción de alimentos saludables bajo la premisa del uso de productos y abonos orgánicos como los bioles”. Comentó Marleiba Arismendi, promotora social de Acción Campesina en la entidad

Elaboración de composteros dichas sustancias alternativas y naturales, se elaboran con recursos que se tienen en el mismo huerto o en la unidad de producción. El propósito es mejorar los suelos y proteger la vida que existe en él, además de aportar nutrientes a los cultivos que luego serán alimento orgánico.

Elaboración de composteros dichas sustancias alternativas y naturales, se elaboran con recursos que se tienen en el mismo huerto o en la unidad de producción. El propósito es mejorar los suelos y proteger la vida que existe en él, además de aportar nutrientes a los cultivos que luego serán alimento orgánico.

Con organización las necesidades se superan los temas a trabajar en los talleres parten de las sugerencias, inquietudes o necesidades que expresan los beneficiarios. Recientemente han solicitado aprender a realizar comidas alternativas con los productos del huerto.

Entre los rubros más comunes de la zona están las habas, acelga, calabacín, cilantro, perejil, lechuga, rábanos, remolacha, apio españa, ajo porro, apio, papa, arveja, brócoli, cebollín, cebolla, coliflor, cuivas, quinua, espinaca, maíz, caraota, repollo, tubas, zanahoria, fresa, mostaza y varias hierbas aromáticas.
“No se trata solo del huerto, es un trabajo que va más allá. La interacción entre los grupos de huerteros, la solidaridad, el apoyo, donación de árboles para reforestación, la conexión con las comunidades, las escuelas. Se genera una dinámica muy interesantes”.

MARLEIBA ARISMENDI

Otra de las necesidades que han expresado es enseñar a los niños a sembrar desde las escuelas, y la repoblación del terreno con plantas forestales, como una medida para contrarrestar la tala debido a la búsqueda de leña para cocinar.

“Los beneficiarios nos han solicitado asesoría para activar los huertos escolares y para realizar las siembras de árboles en las nacientes’’. Comentó Marleiba.

Centro Campesino El Convite, lugar de encuentro y producción El Centro Campesino El Convite era un programa asociado a Acción Campesina en la comunidad de Mucuchíes, que luego tomó su propia independencia para convertirse en una Asociación Civil del Grupo Social CESAP. En la actualidad es una casa grande ubicada en la montaña de la misma comunidad que funciona como centro de formación. Consta de baños, habitaciones, equipos audiovisuales y salones para los encuentros de las familias que viven en la zona.

Desde comienzos del 2021 se han impartido 17 talleres a los miembros de los huertos familiares. Entre los temas se encuentran: Prevención del Covid19, salud e higiene, compostaje, lombricultura, biopreparados para el manejo de plagas y enfermedades de las plantas.

Muchos son los obstáculos que tienen que sortear en esta región andina. Falta de electricidad, gas, combustible es a lo que se enfrentan las personas que viven en Mucuchies. Entre tanto, los huertos son un aliciente para seguir adelante.

‘’Es como un castigo, dejan más electricidad hacia la ciudad que en las comunidades. Podemos pasar una tarde completa sin ella. En Mucuchies hace demasiado frío, ha llegado hasta los 6º. Estos bajones dañan la calefacción. Además, hay una deforestación demasiado fuerte, casi no hay árboles. La gente está cocinando con leña’’ Comentó Marleiba.

Desde la altitud, donde prevalecen los frailejones, un clima frío y gente cálida, la producción sigue en marcha. Con talleres constantes y el trabajo en equipo, esta comunidad resiliente, se levanta todos los días para sortear las hostilidades de los servicios públicos y crecer junta.

Cocorote un suelo fértil donde renace la esperanza 2

Cocorote, un suelo fértil donde renace la esperanza.


Cocorote es una comunidad que queda en la carretera transandina, con casitas de lado y lado de la vía, a una altura de unos 755 m.s.n.m, en el Municipio Morán del estado Lara. Es un poblado pequeño de unas 80 familias, con un clima de montaña muy agradable. Sus tierras son muy fértiles. “Son suelos ricos, cualquier cosa que se siembre allí, se les da”, dice la Ingeniera Agrónoma Crisbely Pérez, técnico de campo de la Asociación Civil Acción Campesina (AC).

Acción Campesina es una organización de la sociedad civil venezolana, sin fines de lucro y una de las 20 asociadas del Grupo Social CESAP. En ese poblado, AC se encuentra ejecutando el Proyecto Huertos Familiares para beneficio de 17 hogares directos y 64 indirectos.

»De las 80 familias que conforman Cocorote, solo unas pocas participan en el Proyecto porque actualmente no cuentan con suministro de agua. Se surten del río o a través de una manguerita que viene de la comunidad de El Peñón, que es un caserío que está más arriba. Les llega el agua unos 45 minutos en la mañana y 20 minutos o menos en la tarde, pero ya fue aprobado el proyecto de soluciones de agua para el municipio Morán y muy pronto, con el favor de Dios, vamos a poder incorporar muchas más familias a los huertos”, refirió Crisbely.

Una de esas familias beneficiarias es la de Tatiana Sandoval y su padre, José del Carmen Sandoval. Ellos, como un verdadero equipo, unieron sus fortalezas para mantener la dinámica del hogar. Día a día enfrentan sus discapacidades con estoicismo.

Tatiana es toda una guerrera. Desde el momento de su nacimiento aprendió a enfrentarse a las vicisitudes de la vida, pues, por problemas durante el parto, todo el lado derecho de su cuerpo quedó paralizado. Como consecuencia, tiene poca movilidad y fuerzas en su brazo derecho y no puede afincar la pierna. Además, sus ojos sufren de estrabismo, condición que también heredó su hija.

Gracias a que su vivienda queda en la parte alta de Cocorote, cerca de la comunidad del Peñón, logran tener acceso al agua y tener un huerto productivo que les abastece de alimentos sanos y nutritivos, libres de contaminantes. Junto a su padre mantiene su huerto con producción de batata, yuca, cebollín, lechosa. cambures, pimentones, frijoles, matas ornamentales y medicinales, también maíz y caraotas producto de la semilla aportada por el proyecto.

“El señor José del Carmen Sandoval es un hombre de avanzada edad, tiene problemas de movilidad luego de un accidente laboral y producto también de los años que ya pesan en su humanidad. Sin embargo, este sr es un ejemplo para nosotras, lo tenemos de referencia porque a pesar de su discapacidad él ya tiene sembrado muchos rubros en su huerto. Le enseña a los vecinos, familiares y nietos cómo se cultiva, porque tiene experiencia. Les explica lo bonito que es trabajar, cómo esforzarse para lograr sus propios alimentos. Él ayuda a su hija con la siembra”, comenta la ingeniera.

Con la ayuda de su bastón el Sr. Sandoval se mueve diestramente por los surcos de su parcela.

“Los participantes del proyecto de esta zona son privilegiados por tener un suelo fértil. El problema es que, a pesar de estar tan cerca del río Guárico, que pasa por un extremo del poblado, y cerca de riachuelos y quebradas, estas comunidades no cuentan con un acueducto y en eso está trabajando Acción Campesina”, señaló la ingeniera.

Soluciones de agua para mejorar la calidad de vida
A pesar de la cercanía a fuentes hídricas, Cocorote no cuenta con servicio de agua potable. Desde su fundación, este caserío se abastece del río para almacenar en las pipas o pipotes con el vital líquido.

“Ya gracias a Dios, fue aprobado el proyecto para el municipio Morán y esperamos poder darles agua que beneficiará a estas familias que llevan más de 50 años sin el servicio de agua potable en sus hogares. Nunca han tenido una llave con agua en sus casas, porque siempre han tenido que bajar al río a buscar agua, pero no es solo bajar, es subir la empinada cuesta con el líquido vital, porque no es que le queda en la orillita, tienen que bajar bastante y luego subir con las pipas llenas de agua”, refirió.

Tener acceso al agua también mejorará las condiciones de salubridad de la comunidad, afirma Pérez, pues muchos hogares no cuentan con baños y en otras oportunidades hasta tres familias comparten el mismo sanitario.

“La vivienda de Tatiana tiene un baño en el patio, éste estaba operativo pero con problemas de electricidad y sin puerta. Un vecino que es albañil está reparando el techo. Ellos comparten el baño con tres familias cercanas y entre todos ellos se distribuyen las tareas para llenar las pipas que generalmente una está dentro del baño y otra afuera y cada vez que lo usan están pendientes del aseo y de llenar los recipientes. Son familias acostumbradas a la recolección del agua”, explicó .

Asegurar el acceso al agua segura a estas comunidades vulnerables, es clave para prevenir enfermedades, mejorar la calidad de vida de sus habitantes y para tener un mejor rendimiento en los huertos familiares: garantía de alimento seguro en la mesa.

La comunidad de Cocorote no se rinde y mantiene viva las esperanzas en un mejor porvenir, con acceso a agua potable en sus hogares, un derecho humano que se ve vulnerado en muchas poblaciones del país.