Natalia Tanborda, la docente que lidera un conuco escolar 1

Natalia Tanborda, la docente que lidera un conuco escolar.

Muchas comunidades están sumergidas en el espesor de las montañas venezolanas. Las Mercedes de Paya es una de ellas, ubicada específicamente al noreste del país, en Turmero, estado Aragua. Aquí se encuentra el conuco de Natalia Taborda, una docente y comerciante, madre soltera de 39 años que con su hijo de 7 años, tienen un espacio de casi una hectárea donde siembran algunos rubros.

Esta mujer cabeza de familia y ahora líder de su comunidad, forma parte del proyecto Fortalecimiento de la producción local y medios de vida basados en el mercado, que ejecuta Acción Campesina en el Municipio Santiago Mariño.

Acompañar para motivar
Taborda comenta que al principio no estaba tan motivada. ‘’Imagínate ahí yo solita con mi hijo, sembrando. El equipo de Acción Campesina, me impulsó bastante para sembrar estos nuevos rubros’’.

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‘’Antes de iniciar el proyecto con Acción Campesina mi parcela ya tenía aguacate, limón, ocumo, plátano y cambur. Una vez que ya formé parte de AC, sembré caraota y maíz. Tienen casi dos meses. Voy a empezar ahorita con las hortalizas que nunca había sembrado’’.

‘’Mi parcela fue escogida para organizar el huerto escolar, promovido por AC. Tengo tiempo sin ejercer, pero llevo muchos años trabajando con niños. Cuando el equipo vio que tenía experiencia, me invitaron a formar parte. Desde entonces me dotaron con semillas y herramientas para trabajar junto a ellos’’.

La organización parte de reconocer el rol de cada miembro de la comunidad. Esto es importante, ya que al identificarlas es posible potenciar las fortalezas y disminuir las debilidades mediante el acompañamiento y la formación.

El conuco escolar
‘’Del conuco escolar forman parte 11 niños, pero se van a incluir otros más. Nos encontramos en la fase de preparación del terreno para empezar a sembrar las hortalizas’’, expresó Natalia.

Dicho componente es una iniciativa innovadora en la labor de Acción Campesina, porque es la primera vez que se desarrolla un proyecto totalmente orientado a los niños.

‘’Esto ha sido una hermosa experiencia de aprendizaje. El equipo técnico está formado por personas muy humanitarias que comparten sus conocimientos y también aprenden de lo que nosotros sabemos, basado en la práctica cultural y ancestral’’.

La seguridad alimentaria empieza desde el resguardo de la semilla
‘’El banco de semillas es una de las prácticas más importantes que nos invita a desarrollar el equipo de AC. Muchas personas de la comunidad ya sembrabámos, pero no guardábamos las semillas porque no sabíamos cómo conservarlas, entonces cuando venían los aguaceros y la plaga, perdíamos todo. Ahora sabemos cómo administrarlas y por lo tanto tenemos más producción. Ellos han hecho mucho énfasis en el banco de semillas comunitario’’.

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Natalia es una mujer que reconoce la importancia que tiene su accionar en la comunidad. La mayor demostración de esto es la guía y la organización de su propio conuco así como del escolar.

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Centro Campesino El Convite.

Centro Campesino El Convite, punto de encuentro para los proyectos de Acción Campesina en Mucuchíes, En el tercer pueblo más alto de Venezuela, Mucuchíes, a 3.000 m.s.n.m, se encuentra el Centro Campesino el Convite. Un espacio de reunión y formación en las montañas merideñas, donde se desarrollan talleres y dinámicas de trabajo en equipo para el crecimiento de la comunidad.

Marleiba, la lideresa de este lugar, es promotora social de Acción Campesina en el municipio Rangel del estado Mérida. Se encarga de organizar los huertos familiares, por lo tanto conoce todas las fortalezas y amenazas a las que se enfrentan la comunidad. Hasta hoy en Mucuchíes se atienden 130 familias mediante el proyecto, de las cuales 30 son nuevas.

“Estamos fortaleciendo alternativas relacionadas con la producción de alimentos saludables bajo la premisa del uso de productos y abonos orgánicos como los bioles”. Comentó Marleiba Arismendi, promotora social de Acción Campesina en la entidad

Elaboración de composteros dichas sustancias alternativas y naturales, se elaboran con recursos que se tienen en el mismo huerto o en la unidad de producción. El propósito es mejorar los suelos y proteger la vida que existe en él, además de aportar nutrientes a los cultivos que luego serán alimento orgánico.

Elaboración de composteros dichas sustancias alternativas y naturales, se elaboran con recursos que se tienen en el mismo huerto o en la unidad de producción. El propósito es mejorar los suelos y proteger la vida que existe en él, además de aportar nutrientes a los cultivos que luego serán alimento orgánico.

Con organización las necesidades se superan los temas a trabajar en los talleres parten de las sugerencias, inquietudes o necesidades que expresan los beneficiarios. Recientemente han solicitado aprender a realizar comidas alternativas con los productos del huerto.

Entre los rubros más comunes de la zona están las habas, acelga, calabacín, cilantro, perejil, lechuga, rábanos, remolacha, apio españa, ajo porro, apio, papa, arveja, brócoli, cebollín, cebolla, coliflor, cuivas, quinua, espinaca, maíz, caraota, repollo, tubas, zanahoria, fresa, mostaza y varias hierbas aromáticas.
“No se trata solo del huerto, es un trabajo que va más allá. La interacción entre los grupos de huerteros, la solidaridad, el apoyo, donación de árboles para reforestación, la conexión con las comunidades, las escuelas. Se genera una dinámica muy interesantes”.

MARLEIBA ARISMENDI

Otra de las necesidades que han expresado es enseñar a los niños a sembrar desde las escuelas, y la repoblación del terreno con plantas forestales, como una medida para contrarrestar la tala debido a la búsqueda de leña para cocinar.

“Los beneficiarios nos han solicitado asesoría para activar los huertos escolares y para realizar las siembras de árboles en las nacientes’’. Comentó Marleiba.

Centro Campesino El Convite, lugar de encuentro y producción El Centro Campesino El Convite era un programa asociado a Acción Campesina en la comunidad de Mucuchíes, que luego tomó su propia independencia para convertirse en una Asociación Civil del Grupo Social CESAP. En la actualidad es una casa grande ubicada en la montaña de la misma comunidad que funciona como centro de formación. Consta de baños, habitaciones, equipos audiovisuales y salones para los encuentros de las familias que viven en la zona.

Desde comienzos del 2021 se han impartido 17 talleres a los miembros de los huertos familiares. Entre los temas se encuentran: Prevención del Covid19, salud e higiene, compostaje, lombricultura, biopreparados para el manejo de plagas y enfermedades de las plantas.

Muchos son los obstáculos que tienen que sortear en esta región andina. Falta de electricidad, gas, combustible es a lo que se enfrentan las personas que viven en Mucuchies. Entre tanto, los huertos son un aliciente para seguir adelante.

‘’Es como un castigo, dejan más electricidad hacia la ciudad que en las comunidades. Podemos pasar una tarde completa sin ella. En Mucuchies hace demasiado frío, ha llegado hasta los 6º. Estos bajones dañan la calefacción. Además, hay una deforestación demasiado fuerte, casi no hay árboles. La gente está cocinando con leña’’ Comentó Marleiba.

Desde la altitud, donde prevalecen los frailejones, un clima frío y gente cálida, la producción sigue en marcha. Con talleres constantes y el trabajo en equipo, esta comunidad resiliente, se levanta todos los días para sortear las hostilidades de los servicios públicos y crecer junta.

Cocorote un suelo fértil donde renace la esperanza 2

Cocorote, un suelo fértil donde renace la esperanza.


Cocorote es una comunidad que queda en la carretera transandina, con casitas de lado y lado de la vía, a una altura de unos 755 m.s.n.m, en el Municipio Morán del estado Lara. Es un poblado pequeño de unas 80 familias, con un clima de montaña muy agradable. Sus tierras son muy fértiles. “Son suelos ricos, cualquier cosa que se siembre allí, se les da”, dice la Ingeniera Agrónoma Crisbely Pérez, técnico de campo de la Asociación Civil Acción Campesina (AC).

Acción Campesina es una organización de la sociedad civil venezolana, sin fines de lucro y una de las 20 asociadas del Grupo Social CESAP. En ese poblado, AC se encuentra ejecutando el Proyecto Huertos Familiares para beneficio de 17 hogares directos y 64 indirectos.

»De las 80 familias que conforman Cocorote, solo unas pocas participan en el Proyecto porque actualmente no cuentan con suministro de agua. Se surten del río o a través de una manguerita que viene de la comunidad de El Peñón, que es un caserío que está más arriba. Les llega el agua unos 45 minutos en la mañana y 20 minutos o menos en la tarde, pero ya fue aprobado el proyecto de soluciones de agua para el municipio Morán y muy pronto, con el favor de Dios, vamos a poder incorporar muchas más familias a los huertos”, refirió Crisbely.

Una de esas familias beneficiarias es la de Tatiana Sandoval y su padre, José del Carmen Sandoval. Ellos, como un verdadero equipo, unieron sus fortalezas para mantener la dinámica del hogar. Día a día enfrentan sus discapacidades con estoicismo.

Tatiana es toda una guerrera. Desde el momento de su nacimiento aprendió a enfrentarse a las vicisitudes de la vida, pues, por problemas durante el parto, todo el lado derecho de su cuerpo quedó paralizado. Como consecuencia, tiene poca movilidad y fuerzas en su brazo derecho y no puede afincar la pierna. Además, sus ojos sufren de estrabismo, condición que también heredó su hija.

Gracias a que su vivienda queda en la parte alta de Cocorote, cerca de la comunidad del Peñón, logran tener acceso al agua y tener un huerto productivo que les abastece de alimentos sanos y nutritivos, libres de contaminantes. Junto a su padre mantiene su huerto con producción de batata, yuca, cebollín, lechosa. cambures, pimentones, frijoles, matas ornamentales y medicinales, también maíz y caraotas producto de la semilla aportada por el proyecto.

“El señor José del Carmen Sandoval es un hombre de avanzada edad, tiene problemas de movilidad luego de un accidente laboral y producto también de los años que ya pesan en su humanidad. Sin embargo, este sr es un ejemplo para nosotras, lo tenemos de referencia porque a pesar de su discapacidad él ya tiene sembrado muchos rubros en su huerto. Le enseña a los vecinos, familiares y nietos cómo se cultiva, porque tiene experiencia. Les explica lo bonito que es trabajar, cómo esforzarse para lograr sus propios alimentos. Él ayuda a su hija con la siembra”, comenta la ingeniera.

Con la ayuda de su bastón el Sr. Sandoval se mueve diestramente por los surcos de su parcela.

“Los participantes del proyecto de esta zona son privilegiados por tener un suelo fértil. El problema es que, a pesar de estar tan cerca del río Guárico, que pasa por un extremo del poblado, y cerca de riachuelos y quebradas, estas comunidades no cuentan con un acueducto y en eso está trabajando Acción Campesina”, señaló la ingeniera.

Soluciones de agua para mejorar la calidad de vida
A pesar de la cercanía a fuentes hídricas, Cocorote no cuenta con servicio de agua potable. Desde su fundación, este caserío se abastece del río para almacenar en las pipas o pipotes con el vital líquido.

“Ya gracias a Dios, fue aprobado el proyecto para el municipio Morán y esperamos poder darles agua que beneficiará a estas familias que llevan más de 50 años sin el servicio de agua potable en sus hogares. Nunca han tenido una llave con agua en sus casas, porque siempre han tenido que bajar al río a buscar agua, pero no es solo bajar, es subir la empinada cuesta con el líquido vital, porque no es que le queda en la orillita, tienen que bajar bastante y luego subir con las pipas llenas de agua”, refirió.

Tener acceso al agua también mejorará las condiciones de salubridad de la comunidad, afirma Pérez, pues muchos hogares no cuentan con baños y en otras oportunidades hasta tres familias comparten el mismo sanitario.

“La vivienda de Tatiana tiene un baño en el patio, éste estaba operativo pero con problemas de electricidad y sin puerta. Un vecino que es albañil está reparando el techo. Ellos comparten el baño con tres familias cercanas y entre todos ellos se distribuyen las tareas para llenar las pipas que generalmente una está dentro del baño y otra afuera y cada vez que lo usan están pendientes del aseo y de llenar los recipientes. Son familias acostumbradas a la recolección del agua”, explicó .

Asegurar el acceso al agua segura a estas comunidades vulnerables, es clave para prevenir enfermedades, mejorar la calidad de vida de sus habitantes y para tener un mejor rendimiento en los huertos familiares: garantía de alimento seguro en la mesa.

La comunidad de Cocorote no se rinde y mantiene viva las esperanzas en un mejor porvenir, con acceso a agua potable en sus hogares, un derecho humano que se ve vulnerado en muchas poblaciones del país.